El embalse Alicurá es el único espejo de agua del país que está en condiciones de ser reconocido internacionalmente como Zona Libre de Enfermedades de Salmónidos. Este nuevo estatus no sólo favorece al área y al recurso, sino que plantea alternativas interesantes para los productores acuícolas que operan en el mencionado lago.
El embalse Alicurá es uno de los lagos que conforma la cuenca del río Limay y es donde se desarrolla la mayor producción de truchas del país.
A partir de los estudios realizados, el Senasa autodeclaró a la región como Zona Libre de Enfermedades y tal estatus fue informado recientemente a la Organización Mundial de Sanidad Animal –OIE- (ex Organización Internacional de Epizootias).
Desde un intenso programa de vigilancia activa, que se inició en 2006 por parte de técnicos del Senasa, la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) y las provincias de Río Negro y de Neuquén, se logró estudiar la sanidad acuícola de gran parte de la cuenca del Limay, en concreto del embalse Alicurá.
Los estudios, diagnósticos y seguimientos desarrollados sobre ejemplares de los emprendimientos de cría de salmónidos como en especies silvestres permitieron determinar la ausencia de las principales 7 enfermedades (5 de tipo virales y 2 de tipo bacterianas) que afectan a la trucha Arco Iris.
El director de Lucha Sanitaria de la Dirección Nacional de Sanidad Animal, Mariano Ramos, y el coordinador general del Senasa Patagonia Norte, Ricardo Sánchez explicaron estos avances a los técnicos y funcionarios de las dos provincias.
Ramos explicó que los estudios desarrollados para establecer la sanidad acuícola del embalse Alicurá durante los años 2006, 2007, 2008 y 2009 permitieron que el Senasa declare a esta región como Zona Libre de las Enfermedades de Trucha Arco Iris, y agregó que todos los estudios fueron presentados en mayo pasado a la OIE. Este organismo mundial ya publicó y puso a disposición de los estados miembros los estudios realizados que demuestran la sanidad del recurso ictícola en Alicurá.
Destacaron que este estatus genera un valor agregado en el recurso de la cuenca a partir de la validez de los estudios científicos, además de plantear nuevas alternativas comerciales por la exportación de especies a potenciales mercados.
Este último aspecto no es menor si se tiene en cuenta que países como Chile, han registrados casos de enfermedades en determinadas especies de salmónidos que han afectado la industria acuícola.
Citaron también que la sanidad acuícola favorece y garantiza seguridad a los productores de salmónidos que trabajan en el área. Actualmente, son 10 los emprendimientos de piscicultura que operan en Alicurá.
En forma paralela, desde el Senasa se trabajó recientemente en el Manual de Buenas Prácticas en Acuicultura, para definir así la forma en que se debe desarrollar esa actividad.